Transparencia · Precios

Cuánto cobra un profesional por una web y qué incluye (de verdad)

Publicado el 7 de septiembre de 2026 · CBC Soluciones · Lucena (Córdoba)

Cuando alguien quiere una web, lo primero que sale en la primera llamada es siempre la misma pregunta: «¿y cuánto cuesta?». Es la pregunta lógica, pero es la equivocada si se hace sola. Dos presupuestos para el mismo tipo de web pueden doblar el precio y ser los dos razonables: la diferencia no está en el número, está en lo que cada uno incluye. Este artículo va de eso: de qué se compone el precio de una web, cuánto cobra un profesional y qué es lo que casi nadie te cuenta.

Qué estás pagando cuando pagas una web

Una web no es «una web». Es un paquete de cosas que se facturan juntas y no todas están a la vista:

  • Dominio (el nombre .com). Se paga cada año y es tuyo si lo registras a tu nombre.
  • Hosting (la máquina donde vive la web).
  • Diseño y maquetación (lo que se ve).
  • Textos y estructura (lo que dice y cómo se organiza).
  • Mantenimiento técnico (actualizaciones, copias de seguridad, seguridad).
  • Soporte (cuando algo se rompe, quién lo arregla y en cuánto tiempo).
  • Base de SEO (que la web esté preparada para que te encuentren en Google).

Ese paquete es lo que se esconde detrás de un número. Por eso una web barata puede ser cara: no es que la web sea cara, es que en ese precio no va casi nada de lo que vas a necesitar el año siguiente.

Cuánto cobra un profesional y en qué se diferencia

Un profesional no cobra solo por «hacer páginas». Cobra por que la web haga su trabajo el año siguiente. Y aquí viene la parte que casi nadie presupuesta: la parte recurrente.

El rango real del mercado de la zona (corporativa, tienda online, SEO técnico) lo tienes desglosado en «¿Cuánto cuesta una página web de verdad?». Aquí no repito la lista: aquí te explico lo que esa lista no cuenta, que es lo que de verdad separa un presupuesto completo de uno que te va a salir caro después.

La parte que casi nadie presupuesta: el mantenimiento

Una web no es un cartel que se cuelga y se olvida: es un activo que se degrada si no se toca. Actualizaciones sin hacer, copias de seguridad sin hacer, y un día el aviso de web caída o el mensaje de «web hackeada». Ya lo explicamos con calma en «Mantenimiento web: lo que separa una web de un documento colgado».

Un mantenimiento gestionado cubre, como mínimo:

  • Copias de seguridad automáticas y periódicas.
  • Actualizaciones de la plataforma y sus componentes.
  • Monitorización para saber que la web sigue viva y que carga.
  • Seguridad básica frente a intentos de acceso y malware.

En CBC, hosting + mantenimiento gestionado es desde 150 €/año. Y esa cifra está puesta a propósito, para que sepas cuánto te cuesta mantener viva tu web, no solo construirla. Es la diferencia entre «una web que funciona» y «una web que un día amanece caída».

Por qué una web barata suele ser la más cara

Lo barato casi nunca sale barato. Cuando el precio no incluye mantenimiento, soporte ni base técnica, lo que estás comprando es solo la foto. Y lo que pasa al año siguiente:

  • El hosting malo se cae justo cuando más tráfico tienes.
  • Nadie actualiza la web y un plugin te rompe la página un lunes.
  • No tienes acceso al código ni al dominio: dependes del que te la hizo.
  • No aparece cuando te buscan en tu pueblo, así que pagas una web que no te trae clientes.

Esto conecta directamente con la decisión que explicamos en «Webs a medida vs plantillas»: el problema nunca es la plantilla, es lo que hay (o no hay) detrás.

El coste real en 12 meses: la cuenta que casi nadie hace

Aquí está lo que de verdad cambia la foto. No compares el precio de la web: compara lo que te va a costar el primer año completo.

  • Presupuesto «solo diseño» (una vez): 400 €.
  • Dominio (cada año): ~30 €.
  • Hosting y mantenimiento gestionado (cada año): 150 €/año.
  • Soporte puntual cada vez que se rompe algo (sin plan): se paga aparte, y suele ser caro.

Al primer año, esa «web barata» ya no es tan barata: le sumaste dominio, hosting y arreglos sueltos. Y aun así no tiene copias de seguridad ni monitorización. La cifra de mantenimiento no es un extra que te quieren colar: es la pieza que hace que la web siga trabajando el año que viene. El detalle de lo que incluye lo tienes en el artículo de mantenimiento.

La diferencia entre un presupuesto completo y uno incompleto casi nunca está en el diseño: está en esta cuenta. Por eso pedimos que compares lo que incluye cada uno, no solo el número grande.

Qué debe incluir un presupuesto transparente

Antes de pagar, pide que te contesten a esto por escrito:

  • El dominio, ¿a nombre de quién? Debe estar a tu nombre, no al del que te la hace.
  • ¿Cuánto cuesta al año? No solo la web: hosting, dominio y mantenimiento.
  • ¿Qué incluye el mantenimiento? Backup, actualizaciones, monitorización, soporte.
  • ¿Quién da soporte y en cuánto tiempo?
  • ¿Puedo llevarme mi web si me voy?

Son las 5 preguntas básicas de «5 preguntas antes de pagar una web». Si un proveedor no responde con claridad, la respuesta ya la tienes.

La regla honesta de CBC

En CBC: presupuesto cerrado en 24 horas, sin permanencias, y la web es 100 % tuya (dominio y código a tu nombre). Si un día quieres cambiar de proveedor, te llevas tu web. No vendemos lo que no necesitas ni escondemos lo que tu web va a costar el año que viene: preferimos que lo sepas antes.

Si te encaja, el primer paso no es firmar nada. Es echarle un vistazo a tu web actual.

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Preguntas frecuentes

¿Qué incluye exactamente el mantenimiento de 150 €/año?
Copias de seguridad automáticas y periódicas, actualizaciones de la plataforma, monitorización de que la web sigue viva y carga, y seguridad básica. No es un extra opcional: es lo que evita que la web se caiga o se rompa.

¿Por qué dos presupuestos para la misma web son tan diferentes?
Porque en uno solo está la foto (diseño y maquetación) y en otro está la foto más el mantenimiento, el soporte, la base de SEO y el dominio a tu nombre. Antes de comparar precios, compara qué incluye cada uno.

¿Puedo llevarme mi web si cambio de proveedor?
Si el dominio y el código están a tu nombre, sí. Por eso es la primera pregunta que debes hacer antes de firmar. Si la respuesta es «no», estás pagando una web que no es tuya.

Fuente de datos: auditorías propias de CBC Soluciones a webs de negocios de Lucena, Córdoba y la comarca. Los rangos de precio del mercado están publicados y enlazados arriba; este artículo se centra en el desglose de lo que se incluye.

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